Homenaje al Pastor Pedro Contreras
"Una vida, un propósito: Servir a Dios"
Pastor Pedro Contreras – Siervo fiel del Señor
Una vida transformada por el poder de Dios
Pedro Contreras nació en Lalava, Potosí. Contrajo matrimonio con Esperanza y tuvo 7 hijos. Perdido en el vicio de la bebida y con problemas en su comunidad, emigró a Salta, Argentina, estableciéndose en La Merced, a 30 km de la capital.
En 1978, en medio de tormentos y sueños que lo angustiaban, tocó la puerta del Centro Evangelístico Maranatha. El Pastor Nicolás Apahaza estaba de viaje, pero su esposa, la Pastora María Elena, lo atendió. Allí, desesperado, contó sus sufrimientos. Tras escuchar la explicación bíblica y el mensaje de salvación, recibió a Jesús como su Salvador personal. Desde ese día, su vida cambió radicalmente.
El día que Jesús transformó su vida – 1978
Llevó a toda su familia a Cristo. Se bautizó, fue lleno del Espíritu Santo y comenzó a servir con pasión. Dejó sus bienes al servicio del Señor, fue fiel con diezmos y ofrendas, y empezó reuniones en su casa.
El llamado al ministerio
En 1980, con la imposición de manos del presbiterio local, salió con un llamamiento de Dios para predicar en Lalava, Potosí. Edificó una capilla y comenzó un ministerio sobrenatural. Dios le reveló lugares con agua en medio de la sequía y bendijo sus sembrados.
En 1983, Dios le habló claramente: debía viajar al Trópico de Cochabamba porque alguien le donaría tierras para edificar una iglesia. Obedeció y llegó a Libertad, donde conoció a Lucio Taquichiri. En junio de ese año, nació el Centro Evangelístico Maranatha en el Trópico de Cochabamba, en medio de cánticos y danza. El pueblo crecía a pasos agigantados.
Nacimiento del Centro Evangelístico Maranatha – 1983
Pedro Contreras dejó la obra en Lalava a su hermano Agustín Contreras (que continúa hasta hoy) y se dedicó al Trópico. Dios le reveló que preparara a Lucio Taquichiri para tomar su lugar, pues Él lo llevaría a una nación que no conocía. Su ministerio fue corto pero intenso, marcado por obediencia, pasión y entrega total.
Su legado y despedida
El Pastor Pedro Contreras durmió en el Señor el 24 de octubre de 1984. Su vida fue breve en tiempo, pero eterna en impacto. Dejó una huella profunda en miles de vidas y en la fundación misma del Movimiento en el Trópico.
"Sin embargo, considero que mi vida carece de valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el Señor Jesús, que es el de dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios."
Su legado vive en la iglesia que ayudó a fundar
"Los santos nunca mueren… solamente duermen." Gracias, Señor, por la vida del Pastor Pedro Contreras. Hasta pronto.
Lucio y Crispina Taquichiri
María Elena (testimonio)