Introducción
Cuando Dios llama a una persona a servirle y la envía a realizar su obra, puede surgir una preocupación muy humana: ¿qué vamos a comer?, ¿qué vamos a vestir?, ¿cómo vamos a sostenernos?
La Biblia nos enseña que el mismo Dios que llama y envía también ha establecido diferentes maneras para sostener a sus siervos. A lo largo de las Escrituras vemos que Dios utilizó recursos naturales, personas y la fidelidad de su pueblo para proveer lo necesario para sus obreros.
I. Dios Sostuvo A Moisés Y Al Pueblo En El Desierto
a) Dios proveyó el maná
Éxodo 16:4, 14-15
Cuando el pueblo estuvo en el desierto y no tenía alimento, Dios hizo descender pan del cielo. Cada día recibían lo necesario.
Enseñanza: Cuando Dios guía, también puede proveer aun donde humanamente parece que no existen recursos.
b) Dios proveyó codornices
Éxodo 16:12-13
Dios también envió codornices para alimentar al pueblo.
Enseñanza: Dios tiene diferentes métodos para suplir las necesidades de quienes dependen de Él.
II. Dios Sostuvo A Elías
a) Dios utilizó a los cuervos
1 Reyes 17:6
Los cuervos llevaron pan y carne a Elías por la mañana y por la tarde.
Enseñanza: Dios puede utilizar medios inesperados para sostener a su siervo.
b) Dios utilizó a una viuda
1 Reyes 17:8-16
Cuando terminó el agua del arroyo, Dios envió a Elías a Sarepta. Allí una viuda compartió lo poco que tenía, y Dios multiplicó la harina y el aceite.
Enseñanza: La provisión de Dios también puede llegar mediante personas que obedecen y dan con fe.
III. Dios Sostuvo A Los Setenta
Jesús envió a sus discípulos a predicar y les enseñó a confiar en la provisión que recibirían durante el cumplimiento de su misión.
a) El obrero es digno de su salario
Lucas 10:7
Quien trabaja en la obra de Dios también tiene necesidades materiales.
Enseñanza: Dios puede utilizar a su pueblo para sostener dignamente a quienes se dedican a su obra.
b) “Comed lo que os pongan delante”
Lucas 10:8
Los discípulos debían recibir con gratitud aquello que las personas les ofrecieran.
Enseñanza: El siervo debe aprender tanto a confiar en Dios como a recibir con humildad y agradecimiento.
IV. Dios Estableció El Diezmo Para El Sostenimiento De Su Obra
“Traed todos los diezmos al alfolí…”
a) ¿Qué es el diezmo?
El diezmo significa la décima parte.
Referencia: Levítico 27:30-34.
b) ¿Por qué debemos diezmar?
Malaquías 3:10
Porque Dios enseñó a su pueblo a apartar una parte de sus bienes para el sostenimiento de su obra.
c) La infidelidad en los diezmos
Malaquías 3:8-9
Dios llamó a Israel a examinar su fidelidad respecto de los diezmos y las ofrendas.
Enseñanza: Dar a Dios debe ser una expresión de obediencia, gratitud y fidelidad.
V. El Principio Del Sostenimiento En El Nuevo Testamento
a) Jesús habló acerca del diezmo
Mateo 23:23
Jesús enseñó que no debían descuidarse la justicia, la misericordia y la fe.
b) El sostenimiento de quienes sirven
1 Corintios 9:11-14
Pablo enseña claramente que quienes anuncian el Evangelio pueden recibir su sustento de la obra:
“Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.”
c) La iglesia primitiva practicaba la generosidad
Hechos 4:32-37
Los primeros creyentes compartían voluntariamente sus bienes para que las necesidades fueran atendidas.
Enseñanza: Una iglesia madura aprende a compartir y a sostener responsablemente la obra de Dios.
VI. ¿Cómo Debemos Dar?
a) Con responsabilidad hacia quienes sirven
1 Corintios 9:11-14
La iglesia debe reconocer y apoyar a quienes trabajan en la enseñanza, predicación y cuidado de la obra.
b) No con tristeza
2 Corintios 9:7
La ofrenda no debe convertirse en una carga hecha de mala gana.
c) No por obligación
2 Corintios 9:7
“Porque Dios ama al dador alegre.”
Nuestro dar debe nacer de un corazón agradecido, dispuesto y generoso.
Conclusión
Aunque vivimos en una época muy diferente a la de Moisés, Elías y los primeros discípulos, Dios continúa sosteniendo su obra y a sus siervos.
A Moisés y al pueblo los sostuvo con maná y codornices.
A Elías lo sostuvo mediante cuervos y una viuda.
A los setenta los sostuvo mediante personas que los recibieron en sus casas.
Y a su iglesia le enseñó los principios de fidelidad, generosidad, diezmos y ofrendas para que su obra pueda continuar.
Por eso, el siervo de Dios debe aprender a confiar en la provisión divina, y la iglesia debe aprender a dar con fidelidad, responsabilidad y alegría.
El Dios que llama, también envía; y el Dios que envía, sabe cómo sostener a sus siervos.
Filipenses 4:19
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”