El Misionero que Dios Envía

Hechos 13:2-3

“Como me envió el Padre, así también yo os envío.”

Introducción

El misionero no sale simplemente porque quiere viajar o conocer otros lugares. Dios llama, prepara y envía. Pero también vemos en la Biblia que ese llamado se desarrolla dentro de un cuerpo y bajo un orden espiritual.

El misionero del Movimiento Cristiano Misionero debe entender que no va para hacer una obra personal, sino para cumplir la misión que Dios le ha dado. Por eso debe caminar en obediencia, humildad, sujeción y respeto.

Cuando llega a otro pueblo, región o nación, debe aprender a conocer a las personas y respetar sus costumbres. El propósito del misionero es llevar el Evangelio de Jesucristo, no imponer su cultura personal.

I. Dios Es Quien Llama Al Misionero

Hechos 13:2

“Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.”

a) El llamado viene de Dios

Dios conoce a la persona que quiere utilizar.

Jeremías 1:5

“Antes que te formase en el vientre te conocí…”

El verdadero ministerio comienza con un llamado de Dios.

b) Dios escoge para una obra

Hechos 9:15

El Señor dijo acerca de Pablo:

“Instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre…”

El misionero debe tener claro que ha sido llamado para llevar el nombre de Cristo, no para hacerse un nombre para sí mismo.

c) El llamado requiere una respuesta

Isaías 6:8

“Heme aquí, envíame a mí.”

Dios llama, pero el siervo debe estar dispuesto a responder.

II. Dios Llama Y También Envía

Hechos 13:3-4

Después de orar y ayunar, la iglesia envió a Bernabé y Saulo.

a) El Espíritu Santo envía

Hechos 13:4

“Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo…”

La misión debe tener dirección espiritual.

b) La iglesia participa en el envío

Hechos 13:3

“Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.”

El misionero no debe caminar como una persona aislada. Sale con oración, respaldo y reconocimiento de la obra.

c) Debe existir quien envía y quien es enviado

Romanos 10:15

“¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?”

Principio: Dios llama, la iglesia reconoce y el misionero sale enviado.

III. El Misionero Debe Caminar En Sujeción

Hebreos 13:17

“Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos…”

La sujeción espiritual no significa perder el llamado que Dios nos dio. Significa reconocer que Dios trabaja con orden y autoridad.

a) Debe reconocer a sus autoridades espirituales

El misionero debe recordar quiénes lo formaron, quiénes oraron por él y quiénes lo enviaron.

1 Tesalonicenses 5:12-13

La Biblia enseña a reconocer a quienes trabajan y presiden en el Señor.

b) No debe actuar independientemente

Un misionero enviado por una obra no debe llegar a otro lugar y comenzar a actuar como si no tuviera ninguna autoridad.

Debe mantener: Comunicación. Respeto. Sujeción. Rendición de cuentas. Comunión con quienes lo enviaron.

c) Debe aprender a recibir instrucciones

2 Timoteo 3:10

Pablo le recuerda a Timoteo:

“Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe…”

El misionero necesita aprender antes de enseñar y saber obedecer antes de dirigir.

IV. El Misionero Debe Respetar El Orden Del Ministerio

1 Corintios 14:40

“Pero hágase todo decentemente y con orden.”

a) No va a levantar una obra personal

La iglesia que establece no debe convertirse en propiedad personal del misionero.

1 Corintios 3:6

“Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.”

La obra pertenece a Dios.

b) Debe trabajar en unidad

1 Corintios 3:9

“Porque nosotros somos colaboradores de Dios.”

El misionero debe entender que forma parte de un cuerpo y de una visión.

c) Debe informar sobre la obra

Un ejemplo importante lo encontramos en Pablo y Bernabé.

Hechos 14:26-27

Después de su viaje regresaron a Antioquía, la iglesia desde donde habían sido enviados, y:

“Refirieron cuán grandes cosas había hecho Dios con ellos.”

Principio: El misionero que fue enviado también debe saber regresar, informar y rendir cuentas.

V. El Misionero Debe Sujetarse A Su Superior Espiritual

1 Pedro 5:5

“Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos…”

a) La autoridad debe respetarse

El misionero puede crecer, establecer iglesias y llegar a tener muchos frutos, pero no debe olvidar el principio de autoridad.

b) El crecimiento no debe producir orgullo

Filipenses 2:3

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria…”

Cuanto más Dios utilice al misionero, mayor debe ser su humildad.

c) Debe aceptar corrección

Proverbios 12:1

“El que ama la instrucción ama la sabiduría…”

Un buen misionero no es aquel que nunca se equivoca, sino aquel que sabe escuchar, aprender y corregirse.

d) La autoridad también debe servir

Jesús enseñó que la autoridad espiritual no debe convertirse en dominio.

Marcos 10:42-45

“El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor.”

Por eso, la sujeción bíblica funciona dentro de un ambiente de amor, servicio, respeto y responsabilidad, nunca de abuso.

VI. El Misionero Debe Conocer La Cultura Del Lugar

1 Corintios 9:22

“Me he hecho a todos de todo, para que de todos modos salve a algunos.”

Cuando un misionero llega a una nueva región debe observar antes de querer cambiarlo todo.

a) Debe conocer a las personas

Debe aprender cómo viven, cómo hablan, cómo trabajan y cómo se relacionan.

b) Debe respetar las buenas costumbres

No toda diferencia cultural es pecado. Una comunidad puede tener diferente idioma, alimentación, vestimenta, música, forma de saludar, forma de organizarse, costumbres familiares y manera de celebrar.

El misionero no debe confundir su propia cultura con el Evangelio.

c) Debe aprender antes de juzgar

Santiago 1:19

“Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar…”

El misionero sabio primero escucha, observa, aprende y después enseña.

VII. El Misionero No Debe Imponer Su Cultura

Hechos 15:19

En la iglesia primitiva surgió una discusión porque algunos querían imponer costumbres judías a los creyentes gentiles.

Santiago respondió:

“No se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios.”

a) No debemos añadir cargas innecesarias

Hechos 15:10

No debemos exigir como doctrina aquello que solamente pertenece a nuestras costumbres.

b) El Evangelio transforma el corazón

Romanos 1:16

“El evangelio… es poder de Dios para salvación…”

El misionero lleva el Evangelio, no una cultura extranjera.

c) Cristo puede ser anunciado dentro de diferentes culturas

Lo importante es que las costumbres no contradigan claramente la enseñanza bíblica.

Principio: El Evangelio puede transformar una cultura sin destruir la identidad de un pueblo.

VIII. Pablo Es Ejemplo De Adaptación Misionera

1 Corintios 9:19-23

Pablo sabía adaptarse a las personas que quería alcanzar.

a) Se acercaba a las personas

1 Corintios 9:20

“Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos.”

b) Se adaptaba sin abandonar la verdad

Adaptarse no significa aceptar el pecado ni cambiar la doctrina. Pablo aclara que permanecía “bajo la ley de Cristo”.

1 Corintios 9:21

c) Su propósito era ganar personas

1 Corintios 9:22

“A todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos.”

Enseñanza: Podemos cambiar nuestros métodos, pero no debemos cambiar el mensaje del Evangelio.

IX. El Misionero Debe Servir, No Dominar

Marcos 10:45

“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir…”

a) Jesús es nuestro ejemplo

El misionero no llega a un lugar diciendo: “Aquí mando yo.” Llega preguntándose: “¿Cómo puedo servir a estas personas y mostrarles el amor de Cristo?”

b) Debe caminar con humildad

Filipenses 2:5-7

Cristo tomó forma de siervo.

c) Debe amar a las personas

1 Corintios 13:1

Podemos predicar, enseñar y trabajar mucho, pero sin amor nuestra obra pierde su verdadero sentido.

X. El Misionero Debe Formar Obreros Del Mismo Lugar

2 Timoteo 2:2

“Esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”

La misión no termina cuando se abre una iglesia.

a) Debe hacer discípulos

Mateo 28:19

b) Debe descubrir nuevos obreros

Dentro de cada pueblo Dios puede levantar hombres y mujeres para servirle.

c) Debe enseñarles y prepararlos

El misionero no debe querer hacerlo todo para siempre. Debe enseñar a otros.

d) Debe dar lugar al liderazgo local

El propósito es que la obra pueda crecer con personas del mismo lugar, que conozcan su idioma, cultura y realidad.

Así se cumple el principio: Misionero → discípulo → obrero → nuevos discípulos → nuevas iglesias.

XI. El Misionero Debe Mantenerse Fiel A Quien Lo Envió

2 Timoteo 4:5

“Haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.”

El paso de los años, el crecimiento de la iglesia o los logros alcanzados no deben hacer que el misionero olvide su llamado.

Debe mantenerse fiel a Dios que lo llamó, a Cristo que lo envió, a la Palabra que predica, a la autoridad espiritual bajo la cual sirve, a la iglesia y ministerio que lo envió, y al pueblo al cual Dios lo mandó a servir.

Conclusión

El misionero del Movimiento Cristiano Misionero debe comprender que Dios llama y Dios envía.

Pero el verdadero misionero no camina solo ni trabaja para levantar su propio nombre. Camina en sujeción, obediencia, humildad y comunión con su autoridad espiritual.

Cuando llega a otro pueblo o nación, no debe imponer sus costumbres personales. Debe aprender a escuchar, conocer, respetar y amar a las personas.

Debe distinguir entre Evangelio y cultura: la doctrina bíblica no se cambia, el mensaje de Cristo no se cambia, pero los métodos pueden adaptarse para alcanzar mejor a las personas.

Finalmente, debe formar discípulos y levantar obreros del mismo lugar para que la obra continúe creciendo.

Romanos 10:15

“¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?”

DIOS LO LLAMA → LA IGLESIA LO ENVÍA → EL MISIONERO SE SUJETA → RESPETA LA CULTURA → PREDICA A CRISTO → FORMA DISCÍPULOS → LEVANTA OBREROS → RINDE CUENTAS.

El buen misionero no llega para imponer su cultura ni para levantar su propia obra; llega enviado por Dios para servir, predicar a Cristo, respetar al pueblo, formar discípulos y caminar en sujeción y orden espiritual.

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