Introducción
Hablar de las finanzas de la iglesia es muy importante y también delicado. El dinero que los hermanos entregan por medio de diezmos, ofrendas y otras ayudas debe manejarse con honestidad, cuidado y orden.
La Biblia nos enseña que debemos hacer las cosas bien delante de Dios y también delante de las personas.
Por eso, el pastor, el tesorero y las personas encargadas deben procurar que todo sea claro, para que los hermanos tengan confianza y sepan que los recursos están siendo utilizados para la obra de Dios.
I. Las Ofrendas
2 Corintios 9:7
a) Debemos dar con alegría
La ofrenda debe salir del corazón. Nadie debe dar obligado.
“Dios ama al dador alegre.”
b) La ofrenda debe contarse correctamente
Es bueno que dos personas cuenten la ofrenda y anoten cuánto se recibió.
Ambas deben firmar el registro para dejar constancia.
c) El dinero debe guardarse bien
La persona encargada debe guardar el dinero en un lugar seguro.
Puede ser el tesorero u otra persona responsable y de buen testimonio que haya sido designada para esta tarea.
II. Todo Debe Anotarse
1 Corintios 4:2 “Se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.”
a) Anotar todo lo que entra
Se deben registrar:
Ofrendas.
Donaciones.
Ofrendas especiales.
Dinero de ventas y actividades.
b) Anotar todo lo que sale
También debemos registrar los gastos:
Compra de materiales.
Alimentación para los hermanos cuando trabajan en la iglesia.
Pan y fruto de la vid para la Cena del Señor.
Combustible para realizar la obra.
Servicios y mantenimiento.
Otros gastos de la iglesia.
c) Guardar los comprobantes
Cuando exista factura, recibo o boleta, debe guardarse.
Cuando se realiza un gasto pequeño y no existe comprobante, se debe anotar la fecha, cuánto se gastó y para qué se utilizó. Así las cuentas siempre estarán claras.
III. Debe Haber Un Responsable
Lucas 16:10
“El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel.”
a) Una persona debe cuidar los recursos
Debe existir un tesorero o encargado responsable del dinero.
b) Debe ser una persona de confianza
No solamente debe saber manejar dinero. También debe ser:
Fiel.
Honesta.
Responsable.
Ordenada.
De buen testimonio.
c) El dinero pertenece a la obra
El pastor o tesorero no es dueño del dinero.
Solamente lo administra para las necesidades y actividades de la iglesia.
IV. Informar A La Congregación
2 Corintios 8:21
a) Debemos trabajar con transparencia
Los hermanos deben saber que las finanzas se están manejando correctamente.
b) Informar sobre las actividades
Si la iglesia realiza una venta, quiosco u otra actividad para reunir dinero, al terminar se debe informar:
Cuánto entró – cuánto se gastó = cuánto quedó.
c) Respetar el propósito de la ofrenda
Si se reunió dinero para construir, comprar instrumentos, realizar una campaña o cubrir alguna necesidad, debemos utilizarlo para ese propósito.
d) Aclarar las dudas
Si algún hermano tiene una duda, se le puede explicar con respeto y mostrar los registros y comprobantes correspondientes.
Las cuentas claras ayudan a mantener la confianza y la unidad de la iglesia.
V. Los Diezmos
Malaquías 3:10
“Traed todos los diezmos al alfolí…”
a) ¿Qué es el diezmo?
El diezmo significa la décima parte de lo recibido.
b) ¿Para qué sirve?
Los diezmos ayudan al sostenimiento de:
Los obreros.
Los pastores.
La iglesia.
La obra misionera.
La predicación del Evangelio.
1 Corintios 9:14
“Los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.”
c) Debemos ser fieles
La iglesia enseña a sus miembros a ser fieles en sus diezmos y ofrendas, y también debe ser fiel en la manera de administrarlos.
VI. El Diezmo De Los Diezmos
Números 18:26
La Biblia muestra que los levitas recibían los diezmos del pueblo y, de lo que recibían, también apartaban una parte para Dios.
a) El que recibe también debe dar
Recibir una bendición no significa que solamente debemos guardar. También debemos aprender a compartir.
b) La iglesia local también debe apoyar la obra
Una congregación puede aportar para:
Abrir nuevas iglesias.
Sostener obreros.
Realizar misiones.
Preparar nuevos ministros.
Fortalecer la obra de Dios.
c) Reconocer nuestras raíces
Como principio establecido dentro del ministerio, el diezmo de los diezmos se entrega al ministerio o iglesia donde el obrero nació espiritualmente, fue preparado, llamado y enviado.
Es una manera de mantener la unidad, apoyar la obra y reconocer nuestras raíces ministeriales.
VII. Todo Debe Hacerse Con Orden
1 Timoteo 3:14-15
Pablo enseñó a Timoteo cómo debía conducirse en la casa de Dios.
Esto también se aplica a las finanzas.
Una iglesia puede tener mucha fe y ser muy espiritual, pero también necesita orden y responsabilidad. Por eso debemos:
Dar con alegría.
Contar correctamente.
Anotar todo.
Guardar los comprobantes.
Informar con claridad.
Administrar con honestidad.
Y utilizar los recursos para la obra de Dios.
Conclusión
Las finanzas de la iglesia deben manejarse de una manera sencilla, clara, honesta y ordenada.
No debemos tener miedo de mostrar las cuentas, porque cuando hacemos las cosas correctamente podemos trabajar con tranquilidad delante de Dios y delante de los hermanos.
Los diezmos y las ofrendas son una bendición que Dios pone en nuestras manos para sostener a sus obreros, atender las necesidades de la iglesia y seguir extendiendo el Evangelio.
1 Corintios 14:40 “Pero hágase todo decentemente y con orden.”
Enseñanza Principal
En la casa de Dios debemos ser fieles no solamente para dar, sino también para administrar correctamente lo que recibimos.