La Bendición de Hacer Misiones

Génesis 12:1-3

“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”

Introducción

Desde el principio vemos que Dios ha llamado a personas para salir, obedecer y llevar su propósito a otros lugares. Un ejemplo claro es Abraham. Dios lo llamó para dejar su tierra y dirigirse a un lugar que todavía no conocía.

Abraham obedeció y, por medio de su obediencia, llegó bendición a muchas generaciones.

De la misma manera, Dios sigue llamando a su iglesia para llevar el Evangelio a familias, comunidades, pueblos, ciudades y naciones.

No todos podemos ir al mismo lugar, pero todos podemos participar en las misiones: unos van, otros ayudan y otros oran.

I. Dios Llama Para Salir

Génesis 12:1

“Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.”

a) Abraham tuvo que dejar su comodidad

Dios le pidió dejar su tierra, su familia y el lugar donde había vivido.

Hacer misiones muchas veces significa estar dispuesto a dejar nuestra comodidad para obedecer a Dios.

Hebreos 11:8

“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir…”

b) Abraham salió sin conocer todo el camino

Dios no le explicó todos los detalles. Abraham tuvo que caminar por fe.

Hebreos 11:8

“Y salió sin saber a dónde iba.”

Enseñanza: El misionero aprende a confiar en Dios aun cuando no conoce todo lo que encontrará en el camino.

c) El llamado requiere entrega

Servir a Dios puede requerir nuestro:

Tiempo.

Esfuerzo.

Dinero.

Capacidades.

Comodidad.

Lucas 9:23

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.”

II. Dios Bendijo La Obediencia De Abraham

Génesis 12:2

“Haré de ti una nación grande, y te bendeciré… y serás bendición.”

a) Abraham obedeció

La bendición estaba relacionada con caminar en el propósito de Dios.

Génesis 12:4

“Y se fue Abram, como Jehová le dijo.”

No solamente escuchó el llamado: obedeció y salió.

b) Dios quería convertirlo en bendición

Dios le dijo:

“Serás bendición.”

La bendición no era solamente para Abraham. Dios quería utilizar su vida para alcanzar a otros.

Enseñanza: Dios nos bendice para que nosotros también podamos bendecir.

c) La obediencia alcanza a otros

Cuando una persona responde al llamado de Dios, su obediencia puede abrir camino para que muchas otras personas conozcan al Señor.

III. Dios Quiere Bendecir A Todas Las Familias

Génesis 12:3

“Y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”

El plan de Dios no terminaba con Abraham. Su propósito alcanzaba a todas las familias de la tierra.

a) El Evangelio es para todos

Juan 3:16

“Porque de tal manera amó Dios al mundo…”

Dios ama a todas las personas y quiere que conozcan la salvación.

b) Debemos hacer discípulos

Mateo 28:19

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones…”

La misión de la iglesia no es solamente reunir personas, sino ganarlas para Cristo, enseñarles la Palabra y hacer discípulos.

c) Debemos llegar hasta donde Dios nos permita

Hechos 1:8

“Y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

Podemos comenzar cerca de nosotros y continuar extendiéndonos hacia otros lugares.

IV. Las Misiones Se Hacen Con Los Pies De Los Que Van

Romanos 10:14-15

“¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?”

a) Alguien tiene que ir

Hay lugares donde todavía hacen falta personas dispuestas a llevar el Evangelio.

Isaías 6:8

“¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?”

Isaías respondió:

“Heme aquí, envíame a mí.”

b) Los pies del mensajero son hermosos

Romanos 10:15

“¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!”

Enseñanza: Dios necesita hombres y mujeres dispuestos a salir y predicar.

V. Las Misiones Se Hacen Con Las Manos De Los Que Apoyan

No todos pueden viajar al campo misionero, pero todos pueden ayudar.

a) Podemos ayudar económicamente

Filipenses 4:15-16

La iglesia de Filipos ayudó al apóstol Pablo en sus necesidades mientras realizaba la obra.

Esto nos enseña que el que ayuda al misionero también participa en la misión.

b) Podemos compartir nuestros recursos

3 Juan 5-8

Juan anima a los creyentes a ayudar a quienes habían salido por amor del nombre del Señor.

3 Juan 8

“Nosotros, pues, debemos acoger a tales personas, para que cooperemos con la verdad.”

c) Nuestra ayuda puede llevar el Evangelio más lejos

Tal vez nosotros no podamos viajar a otra ciudad o nación, pero nuestra ayuda puede servir para que otro vaya.

Podemos apoyar con:

Dinero.

Alimentos.

Ropa.

Transporte.

Hospedaje.

Material evangelístico.

Equipamiento.

Otras necesidades de la obra.

Enseñanza: Unos van y otros ayudan, pero juntos trabajan para extender el Evangelio.

VI. Las Misiones Se Hacen Con Las Rodillas De Los Que Oran

Colosenses 4:3

“Orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra…”

a) Debemos orar por los obreros

Mateo 9:37-38

“Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.”

Antes de enviar obreros debemos aprender a orar por obreros.

b) Debemos orar para que se abran puertas

Colosenses 4:3

Hay lugares donde entrar con el Evangelio puede ser difícil. La iglesia debe orar para que Dios abra las puertas.

c) Debemos orar por quienes predican

Efesios 6:19

Pablo pidió oración para poder anunciar el Evangelio con valor.

El misionero que está lejos necesita saber que existe una iglesia que está orando por él y respaldándolo.

VII. Todos Podemos Participar En Las Misiones

1 Corintios 3:6-9

Pablo dijo:

“Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.”

Cada persona puede cumplir una función diferente.

Por eso podemos resumir las misiones de una manera sencilla:

a) CON LOS PIES — LOS QUE VAN

Marcos 16:15

Van a predicar, evangelizar, enseñar y establecer la obra.

b) CON LAS MANOS — LOS QUE DAN

Filipenses 4:15-17

Sostienen y ayudan para que otros puedan ir.

c) CON LAS RODILLAS — LOS QUE ORAN

Colosenses 4:2-3

Interceden para que Dios abra puertas, proteja y fortalezca a los obreros.

Enseñanza principal:

Unos van, otros dan y otros oran; pero todos podemos participar en la misión de Dios.

VIII. Jesús Nos Dejó La Gran Comisión

Mateo 28:19-20“Id, y haced discípulos a todas las naciones…”

a) Ir

No debemos esperar solamente que las personas lleguen a nosotros.

b) Hacer discípulos

No solamente debemos evangelizar; también debemos enseñar y formar.

c) Enseñar la Palabra

Jesús dijo:

“Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado.”

d) Confiar en su presencia

Jesús terminó diciendo:

“Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

El misionero nunca va solo. Cristo prometió estar con quienes cumplen su misión.

Conclusión

Dios llamó a Abraham para salir de su tierra y convertirse en bendición para otras personas. De la misma manera, Jesús llamó a su iglesia para llevar el Evangelio a todas las naciones.

Hacer misiones significa estar dispuesto a entregar nuestro tiempo, esfuerzo, recursos y vida para que otros conozcan a Jesucristo.

No todos iremos físicamente a lugares lejanos, pero todos podemos participar:

Con nuestros PIES podemos IR.

Con nuestras MANOS podemos DAR.

Con nuestras RODILLAS podemos ORAR.

Cuando la iglesia va, da y ora, el Evangelio sigue llegando a nuevas familias, pueblos y naciones.

Llamado Final

Isaías 6:8

“¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?”

Y nuestra respuesta debe ser:

“Heme aquí, envíame a mí.”

Verdad Central

Las misiones no son solamente para los que van; son responsabilidad de toda la iglesia. Unos van, otros sostienen y otros oran, pero todos trabajan para que Cristo sea anunciado.

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